La extensión de nuestro viñedo supera las 60 hectáreas, en su totalidad certificadas por los diferentes órganos de control de la Agricultura Ecológica. Durante todo el año la explotación es sometida a un seguimiento exhaustivo y continuo. El ciclo se inicia en noviembre con un análisis de las tierras y un esmerado y cuidado proceso de poda.
   
Nuestros suelos reciben, en primer lugar, aporte de nitrógeno mediante la siembra de abonos verdes y, posteriormente, materia orgánica procedente de sarmientos triturados y estiércoles orgánicos compostados con los que cubrimos la tierra durante los primeros meses del año.  
Por variedades se reparten de la siguiente forma:
Tempranillo 70%
Garnacha 10%
Mazuelo 10%
Graciano 5%
Viura 5%
   
 
  Los tratamientos con productos totalmente ecológicos se prolongan entre la brotación de la vid y mediados del mes de agosto, siempre siguiendo los parámetros marcados por el Reglamento de la Unión Europea EU 2092/91 y con el fin de prevenir plagas y enfermedades. Además, durante todo el ciclo vegetativo de la vid se controla la humedad de la tierra, trabajo que, junto con el seguimiento de la maduración de las uvas, posibilita la adecuada selección del fruto, con el fin de obtener la máxima calidad en nuestros vinos.